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La presencia del Presidente Lagos en Valdivia (junto al alcalde Bernardo Berger) marcó el inicio de la división regional. |
Tras el envío al Congreso del proyecto de ley que transforma a la provincia de Valdivia en la Región de Los Ríos y a la ciudad del Calle Calle en su capital, muchas son las dudas que asaltan en términos de relevancia, beneficios y costos que esto implica.
Y ante la duda, respuestas.
Así por lo menos lo cree el Instituto Libertad y Desarrollo (LyD), que este mes publicó un estudio denominado "Creación de Nuevas Regiones, Lecciones de las Comunas", donde el fondo del caso es desentrañar cuál es el objetivo que se busca al crear una nueva región.
Partiendo por el final, las conclusiones son enfáticas.
"Hasta la fecha, no se conoce el efecto que tiene sobre el bienestar de la población la creación de nuevos territorios, ya sea en el caso de las regiones como en el de las comunas. Sólo se tiene certeza que con ello aumenta el costo en burocracia de la administración del Estado", remarca.
Y aún más.
El análisis señala que a diferencia de lo que se ha planteado, la creación de nuevas comunas y regiones, no necesariamente implica un avance en materia de descentralización, sino que incluso podría atentar contra ella.
Esto, pues la creación de nuevas regiones no se habría dado en un contexto general de una política descentralizadora impulsada por el Gobierno.
COSTOS
Sin embargo, hay un tema económico -igual de relevante-, relacionado con los costos asociados a la creación de una nueva unidad territorial.
Y a juicio de LyD tampoco está bien definido.
En ese contexto, llama la atención que según las estimaciones de los investigadores, el crear una nueva región tiene costos (tanto directos como indirectos), que superan los 62 mil millones de pesos.
El problema radicaría en que estos mayores costos finalmente serán asumidos por todos los habitantes del país.
A esto se suma que crear una nueva región, implica distribuir la misma cantidad de recursos, pero entre un mayor número de regiones.
Así y como consecuencia de ello, las antiguas regiones verán reducidos los recursos provenientes del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (Fndr) tradicional en 9%, mientras que el territorio de la región dividida aumentaría sus ingresos en 86%.
En ese nuevo escenario, los precedentes serán una invitación para pedir división regional en todo Chile.
"La forma de financiamiento del costo de funcionamiento y de las inversiones que son decididas a nivel regional fomenta la solicitud de crear nuevas regiones, ya que el costo que ello implica no es asumido por los habitantes de ese nuevo territorio, sino que por la totalidad de los habitantes del país", aclara Libertad y Desarrollo.
Por ello, considera que en la medida que una nueva región no asuma ningún costo y sólo aumente sus recursos las demandas por crear nuevas regiones serán crecientes en el tiempo.